El primero en formular un modelo del proceso creativo fue J. Dewey en 1910. Propone un proceso de cinco pasos: encuentro con la dificultad o problema, localización y precisión, busqueda de soluciones, desarrollo y consecuencias, aplicaciones posteriores. En 1939 Poincaré estableció las cuatro fases de lo que se conoce como el proceso intuitivo o insigth: preparación, incubación, iluminación y verificación. Con posterioridad fue Graham Wallas el que lo popularizó.
Fases del proceso creativo identificadas por Wallas, Dewey y Rossman en función de diferentes objetivos